| |
Entrevista Factory nº 135
enero 1998
INSECTO
Sonny Rollins Stereo Blues.
A Javier Gallego puede encontrársele
manejando las baquetas en los dos primeros discos de My Criminal
Psycholovers, de los que se divorció "en circunstancias
desagradables. Descontento con lo que tocaba". Sustituyendo
temporalmente al batería de Kebrantas conoció a Carlos
García, guitarra. Ambos congeniaron y vieron que compartían
unas ideas más amplias sobre la música. El resultado
fue un duo, Insecto al que no tardó en sumarse Marcos Monge,
saxofonista surgido de la formación madrileña de soul
Respect, llamado a cambiar las directrices sónicas en las
que andaba enfrascada la pareja. Algunos conciertos teloneando a
El Inquilino Comunista, una sonada intervención en Diario
Pop y dieciocho meses después nacía "Love Fiasco"
(ver RUTA 134), álbum que esta revista ha definido como "jazz
progresivo en esencia, rock experimental en forma, art-punk neoyorkino
en instinto".
El invertebrado trío del foro acude a su presentación
en Barcelona, como realquilados del paquete Acuarela, con un serio
hándicap que superar. Abandonados por Marcos Monge, han tenido
que sustituirle a toda prisa. El sonido se resiente de ello, aquejado
de un sonido que sepulta al nuevo saxofonista y entorpece unas improvisaciones,
por otro lado deshilachadas, poco aptas para un público que
ha venido con la intención de ver a Sr. Chinarro, Migala,
Astrud (¡¡¡Horreur!!, Will Oldham y demás.
Conscientes de que no podía ser su noche. Carlos, tímido
y Javier, locuaz, parecen sorprendidos de que alguien se interese
por ellos en tales circunstancias.
Habéis tardado dos años en grabar, y finalmente
lo habéis hecho con unos métodos en desuso.
Realmente ha sido un año y medio. Es necesario cierto tiempo
para que un grupo se ajuste. Además, Marcos se incorporó
más tarde y poco después se fue nueve meses fuera
a trabajar.
Por último recibimos varias ofertas para grabar y nos costó
decidirnos. Queríamos una grabación lo más
en vivo posible y con un sonido analógico, por eso hemos
grabado las bases en directo, con pocos micros y un previo de válvulas.
Por limitaciones del estudio, algunos arreglos tuvimos que meterlos
después. Nuestra intención era sonar como las viejas
sesiones de grabación: los músicos alrededor de un
micro.
Se dice en vuestra biografía que el punto de partida inicial
fue la admiración común por Charlie Parker. Si bien
de éste no se oye ni rastro en "Love Fiasco", el
caso es que el saxo determina buena parte de lo que es Insecto.
La referencia a Parker más que a la música es a su
actitud, a la revolución que llevó a cabo y al propio
personaje. Además los dos leímos casi al mismo tiempo
su biografía "Bird Lives", de Ross Russell, y nos
pareció casi tan divertido como la de Miles Davis que escribió
Quincy Troupe. Ambos son libros muy recomendables, para nosotros
son razón importante de nuestro interés por el jazz.
Nunca fue nuestra intención que hubiera nada parkeriano en
"Love Fiasco", no obstante si puede que haya algo de bop
duro en algunos saxos, de hecho Marcos es un ferviente admirador
de Sonny Rollins.
¿Había una voluntad específica para hacer de
todo esto el hecho diferenciador de Insecto? ¿A qué
obedece la ausencia de bajo?
Insecto empezó como duo y a día de hoy de nuevo lo
es. Todo el trabajo de estructuras rítmicas y armónicas
es de la guitarra y la batería. Encontramos a Marcos casualmente
y le dimos vía libre para hacer lo que quisiera. Se fue soltando
progresivamente, surfeando y buceando en las canciones. El hecho
de poder improvisar sobre unas bases hechas es bastante apetecible
para cualquier músico. El que no haya bajo se debe a que
no encontramos ninguno que se adaptara, lo cual no nos importó,
ya que nos incentivaba a encontrar nuevas posibilidades en la guitarra
y la batería. En el disco iba a participra el contrabajista
Javier Paxariño, pero no pudo ser. Nos gustaría tocar
con uno de los músicos que más queremos, Mike Watt,
al que de hecho hemos escrito.
Ahora que Marcos se ha ido (por cierto ¿Cual ha sido la razón
de su marcha?) el concepto original pierde su principal razón
de ser. Encontrar otro saxofonista "mercenario" se ve
factible, pero dar con uno que comparta vuestra visión ya
es otra cosa.
Marcos iba a ser miembro del grupo y nosotros ya le considerábamos
como tal. Su marcha se debe a razones exclusivamente personales.
Tras pensárselo decidió no implicarse de igual modo
que nosotros. Últimamente hemos estado trabajando con Juan
Carlos Lores, que tocó en el disco. El fin, el grupo ha perdido
a un miembro importante, pero incorporará a alguien igual
de importante. El concepto original (de Insecto) no es otro que
el de un grupo de gente con un interés común, no importa
su número. Este trío era una de otras muchas posibilidades.
Decís, y de algún modo lo ponéis en práctica
en el disco, que el objetivo final de Insecto es reunir a un colectivo
de músicos, a la usanza de las antiguas big bands.
Es una idea que nos gustaría llevar a cabo cuando sea posible.
Digamos que más que el objetivo final es uno de esos proyectos
que tenemos en mente. De hecho ya lo hemos hecho a pequeña
escala en un concierto en Madrid, allí tocamos dos guitarras,
dos saxos, batería, percusión y teclados/sampler.
Por otro lado el disco ha supuesto para nosotros el paso hacia algo
más orquestral: antes de grabarlo sonábamos más
chirriantes, más primitivos. No sabemos si será un
punto de inflexión que nos hará volver a lo anterior
o buscar otras vías.
En "Love Fiasco", el tema, la estructura rítmica
tiene cierto sabor a No New York, y a lo largo del disco se registran
otras influencias circundantes...
C- DNA fue un descubrimiento mágico. Nadie me había
hablado de todas esas bandas y resultaron ser una explosión
en mi vida. Contortions, Static, Teenage Jesus & The Jerks,
Rhys Chatham, Bush Tetras. Me gusta casi todo, quizá Contortions
por encima de los demás. Me gusta oir de todo. Odio la pretenciosidad
y más en la música. Lo importante es escucharla. ¿Una
lista? Ui, Silver Apples, los primeros REM, Small Faces, Charles
Ives, Archie Shepp, John Cage, Triana, Slint...
J- Lo del sabor No New York ya nos lo han dicho antes. Mi caso es
algo parecido a lo de Picasso y Braque que, según parece
cuando se conocieron se dieron cuenta de que estaban haciendo cosas
muy similares aunque ninguno habí oído hablar del
otro. Más que No Wave he escuchado músicos muy neoyorquinos:
Lounge Lizards, John Zorn, Arto Lindsay, Anton Fier... Este último
es para mi una clara influencia como batería aunque lo que
he podido de Golden Palominos no me apasiona.
Es curioso que "Love Fiasco", siendo aparentemente
algo errático, guarde cierto orden o lógica. Parece
que detrás de esta (moderada) anarquía se encuentra
un trabajo metódico. ¿Qué porcentaje de improvisación
hay en el disco y en qué consiste vuestro proceso de trabajo?
El proceso es inicialmente muy intuitivo. Vamos improvisando y dando
forma a los sonidos sin una pauta previa, buscando. La apariencia
errática es la consecuencia. A veces podemos tirarnos horas
y no sacar nada en claro. Cuando creemos tener algo paramos y sobre
anarquía aplicamos un método. En el disco, hicimos
en cierto sentido lo contrario: sobre algo metódico fuimos
introduciendo confusión, si bien controlada.
En las letras, salvo en el minimalismo de "Love Fiasco",
hurtado a PIL, hay un no-se-qué de tragedia lorquiana, especialmente
en "Cena Mejicana", sin embargo parecen perdidas, subordinadas
al carácter instrumental del grupo.
En "Love Fiasco", teníamos toda la canción
hecha y Carlos se acordó de PIL. Encajaba perfectamente y
quedaba muy bien con el coro. Pero hay otro hurto: la frase inicial
que repite la voz de una chica está sacada del "Pocket
Calculator", de Kraftwerk, otro minimalismo.
Hemos utilizado las letras como una parte más. No son predominantes,
pero no nos parecen subordinadas. Están cuando nos ha gustado
que estuvieran, para apoyar un ambiente o para decir algo que nos
pedía la canción en su momento.
"Love Fiasco" es un disco durillo, difícil de digerir,
difícil de clasificar y me temo que condenado a ser un producto
de minorías, no en el sentido elitista de la palabra sino
porque se trata de una oferta que no se somete a ninguna de las
actuales dictaduras y modas.
Nos hemos apostado una cena (mejicana) con un amigo a que no vendemos
más de cien discos en España. Trataremos de no perder.
JAIME GONZALO
|
|